Prophet continúa su nueva odisea de la mano de Graham y Roy

En un mundo lleno de herejes, en el que la libertad de expresión es tanto nuestra virtud como nuestra condenación, a veces uno tiene que hacer frente a afirmaciones que le hacen encaramarse por las paredes cual lenguaraz personaje de la saga Resident Evil. Y se que en el fondo lo hacéis con la mejor intención, pero no por eso uno puede evitar que le hierva la sangre hasta brotar por su garganta como un Red Lantern cualquiera cuando ve que ciertos clichés se mantienen inmutables al paso del tiempo por mucho esfuerzo que se ponga en desmentirlas. Algo así podría decirse del sello editorial Awesome, marca editorial perteneciente a Image Comics donde vieron la luz personajes como Youngblood, Avengelyne o Supreme y que nos guste o no siempre estará vinculado al nombre de su creador Rob Liefeld. Tan es así que cuando en uno de los post de esta semana que hablaba del ramalazo noventero de varios productos de la nueva DC alguno afirmastéis que más le valdría a la editorial incorporar a su universo a los personajes de Rob junto al patente legado de Wildstorm cierta parte de mi reaccionó a lo furious Bill Bixby exclamando “¡A eso digo NO!”. ¿La razón? Porque lejos de los siniestros designios del artista de California, Image se ha envalentonado relanzando a los personajes de la antigua Awesome con un patente lavado de cara acorde con el interesantísimo estado creativo que vive actualmente la editorial de Robert Kirkman. Así, si el otro día os hablábamos de Glory, hoy nos toca volver a hacerlo de Prophet (serie de la que ya os hablamos en nuestro penúltimo ¿Qué está pasando…? pero de la que volvemos a hablaros no sea que alguien se la esté perdiendo).

Por si no estáis al tanto, Prophet fue un personaje nacido en las páginas de Youngblood que básicamente congregaba todos los vicios y virtudes del entrañable miembro de la generación “Image”. Músculos, dientes, un ¿sombrero? imposible, viajes en el tiempo, cierto tufo a lo Conan el Bárbaro solo al alcance del digno portador de la espada de Arnold Schwarzeneger… la joya de la corona vamos. En su reinvención a cargo de Brandon Graham y Simon Roy nos encontramos con un enfoque muy diferente con el protagonista de la serie convertido en una suerte de Último Superviviente con una misión desconocida a través de un mundo post apocalíptico en el que la especie humana se ha convertido en un vestigio olvidado mientras las más pintorescas y extrañas crituaras medran en su ausencian. Y si el primer número nos dejó un delicioso sabor de boca con una historia a la mejor tradición de space opera de ciencia ficción deudora de obras como John Carter de Marte, Dune o Star Wars, pero a su vez con una personalidad tan arrolladora que resulta imposible resistirse al viaje de nuestro enigmático protagonista. La previa del segundo número (el 22 por aquello de respetar la numeración de la serie original aunque nada tengan que ver) parece indicar que estas continuarán siendo las principales virtudes de esta nueva serie que demuestra una vez más que incluso de las más nefastas producciones de la edad oscura del cómic pueden sacarse manjares estimulantes para lectores ávidos de historias más allá del cómic de superhéroes con el que siguen bombardeandonos las dos grandes. Continuando la búsqueda del Satélite Dios, John Prophet se verá obligado a infiltrarse en una caravana alienígena para atravesar un mortífero desierto salpicado por los interminables restos de un ejército de robots gigantes.


Pd: Con todo el respeto y cariño del mundo para nuestro compañero Mr. X, cuyo comentario en el post de The Ravagers me otorgó la entrada para hablar de la actual encarnación de Prophet. La descripción de mi reacción al respecto es una mera dramatización de la misma (en realidad tampoco me subí por las paredes, solo las arañé un poco mientras caía en la cuenta de que lo mismo no habíamos publicitado lo suficiente la nueva Awesome)

Fuente: Comic Book Resources.