LOS 4 FANTÁSTICOS #1-6: de Joe Michael Straczynski y Mike McKone

 

Edición U.S.A.: Fantastic Four Vol. 1 # 527-532 USA (julio / diciembre de 2005); Marvel Cómics.
Edición España: julio / diciembre de 2006; Panini Cómics.
Guión: Joe Michael Straczynski.
Dibujos: Mike McKone.
Entintado: Andy Lanning.
Color: Paul Mounts.
Formato: serie regular mensual de 48 págs.
(publicada de forma conjunta con la colección Marvel Knights: 4).
Precio: 2’90 €.

 

Parecía una mera cuestión de tiempo que Joe Michael Straczynski se encargara de guionizar a “La Primera Familia de Marvel”. No en vano, gran parte de la fama, éxito y prestigio de la que goza el escritor norteamericano se debe a su trabajo como guionista, productor, e incluso director de algunos episodios de Babylon 5, serie de culto galardonada con los más variados premios, que revitalizó la ciencia-ficción televisiva a mediados de la década de los noventa. Y es que precisamente este género ha sido un terreno explorado de forma reiterada, aunque con diversos grados de inspiración y acierto, por los diferentes equipos creativos encargados de narrar las peripecias del famoso cuarteto.

El elegido para acompañar a JMS en este apasionante viaje fue ni más ni menos que Mike McKone, dibujante británico protagonista de un fulgurante viaje de ida y vuelta entre Marvel y DC, donde dejó más que sobradas muestras de su calidad e idoneidad para ilustrar obras de género superheroico. Para refrendar esta afirmación, basta con echarle un vistazo a las páginas realizadas para colecciones como Los Exiliados y, sobre todo, Jóvenes Titanes, donde junto a Geoff Johns firmó uno de los mejores cómics mainstream contemporáneos.

Así pues, todo estaba listo para iniciar la aventura. Una aventura, dicho sea de paso, realmente arriesgada, pues Mark Waid y Mike Wieringo, predecesores de Straczynski y McKone, regalaron a los lectores una de las mejores etapas de la historia de la colección, con permiso de Stan Lee y Jack Kirby, John Byrne, o Walter Simonson.

SINOPSIS: “Tras ser requerido por una equipo de científicos gubernamentales, Reed Richards acepta prestar su colaboración para formar parte de un proyecto ultrasecreto que parece de algún modo relacionado con el vuelo espacial durante el cual Reed, Sue, Johnny y Ben se convirtieron en Los 4 Fantásticos. Mientras, Sue tendrá que lidiar con una trabajadora del Departamento de Servicios Sociales, especialmente preocupada por los continuos peligros a los que están expuestos Franklin y Valeria. Al mismo tiempo, Ben recibirá una inesperada noticia acerca del verdadero estado de sus finanzas.”

Haciendo caso omiso de los rumores que llegan desde el otro lado del Atlántico, y que auguran cambios en la “franquicia fantástica” (muy probablemente de carácter transitorio, debido al próximo estreno de Fantastic Four: Rise of the Silver Surfer), nos ceñiremos única y exclusivamente al recién finalizado arco argumental. Comentábamos antes de la sinopsis, que los predecesores del actual equipo creativo realizaron un gran trabajo. En comparación con la mencionada etapa, Straczynski y McKone protagonizan un cambio de estilo, tono y registro muy acusado, casi radical, tanto en lo narrativo como en lo gráfico. Pero no por ello el debut de Strac en la colección resulta menos acertado.

De una primera lectura se desprende que el nuevo guionista ha comenzado con fuerza esta nueva etapa. Alejado del estilo narrativo imperante en la actualidad, nos ofrece una sucesión de números repletos de información y acontecimientos significativos, abriendo hasta tres líneas argumentales (una principal, las otras secundarias) en base a ideas y premisas realmente interesantes. Por una parte tenemos a un Reed meditabundo, todavía afectado y preocupado por la situación económica y la imagen pública de Los 4 Fantásticos, seriamente dañada tras el “Golpe de Estado” perpetrado en Latveria. Así, ve la oferta de participar en el misterioso proyecto científico como la oportunidad idónea de redimirse ante las autoridades, mejorando así los ámbitos pecuniario y familiar de su ajetreada vida. Sin embargo, las dudas no tardarán en acechar a Mr. Fantástico, cuando la Dra. Love y el Dr. Crane (viva imagen de Paul Giamatti, estupendo actor protagonista de Entre Copas, American Splendor, La Joven del Agua, o El Ilusionista) le expliquen que teniendo conocimiento de que las condiciones que tuvieron lugar durante el vuelo espacial en el que nacieron Los 4 Fantásticos se repetirán en breve, el Gobierno busca enviar una nueva nave con dudosas intenciones. Precisamente de sus conversaciones con los científicos implicados en el proyecto, derivará la reformulación de viejas preguntas y el planteamiento de nuevos interrogantes, siendo el más importante: “¿Porqué los Rayos Cósmicos propiciaron diferentes reacciones físicas en Reed, Sue, Ben y Johnny, pese a estar sometidos al mismo ambiente y condiciones?”. Posteriormente, los acontecimientos tomarán un curso insospechado, obligando a los 4F a tomar decisiones drásticas, enfrentándose de nuevo a las autoridades y a retos difícilmente comprensibles para la mente humana, salvo para individuos merecedores del calificativo “fantástico”.

En cuanto a los subargumentos, por una parte Ben recibirá una reconfortante noticia, que aliviará considerablemente su maltrecha economía. Pero esta situación, inicialmente planteada en tono cómico, no tardará en derivar en una profunda reflexión acerca de su condición, aspecto y posibles consecuencias de la nueva e inesperada situación. Por otra parte, Sue tendrá que enfrentarse a Simone DeBouvier, representante del Departamento de Servicios Sociales del Estado de Nueva York, seriamente preocupada por el bienestar de Franklin y Valeria, quienes constantemente se ven amenazados por los enemigo de sus padres. Curiosos puntos de partida a los que habrá que estar atento, para conocer de primera mano cómo son desarrollados por Straczynski.

Lo cierto es que podemos valorar de forma moderadamente entusiasta este primer arco argumental (curiosamente, no recopilado bajo un título concreto), donde al igual que sucedió con El Asombroso Spiderman, el afamado guionista delimita su etapa partiendo de la concreción del origen de “La Primera Familia de Marvel”, empleando para ello un estilo serio, por momentos incluso sombrío, que retoma con más fuerza que nunca elementos propios de la ciencia-ficción para, de este modo, ahondar en cuestiones que rozan lo metafísico y filosófico. Tal vez un punto mejorable sería el referido a la inclusión de pasajes cómicos que, lejos de conseguir el fin buscado (arrancar una sonrisa al lector, imagino), chirrían tanto por su ineficacia, como por no encajar con el tono del resto de la obra.

En cuanto a Mike McKone, el suyo es un caso sorprendente: que se trata de un gran dibujante, pocos lo ponen en duda, pero de vez en cuando se desmarca con trabajos un tanto flojos donde evidencia poseer un amplio margen de mejora en el apartado narrativo. En este caso, destaca la frialdad que por momentos desprenden los personajes, demasiado estáticos e inexpresivos en escenas que requerirían un mayor grado de calidez y dinamismo. En su descargo cabe destacar que la en presente historia escasea la acción pura y dura, verdadera especialidad de este dibujante, en beneficio de escenas donde se prodigan diálogos y reflexiones de los personajes. Realiza un trabajo correcto, pero cabe esperar mucho más de él, sobre todo teniendo si tenemos presente el excepcional nivel alcanzado en Jóvenes Titanes.

En definitiva, un debut notable de este equipo creativo, que esperemos tenga continuidad en sucesivas entregas de la colección.

Enlaces de interés:

- Entrevista realizada a Mike McKone durante el pasado Saló de Barcelona.

- Biografía / bibliografía de Joe Michael Straczynski (publicada originalmente en el artículo Best of Marvel: El Asombroso Spiderman, por Stracinsky 3).

- Biografía / bibliografía de Mike McKone (publicada originalmente en el artículo Jóvenes Titanes: Un Juego de Niños).

- Artículo: Los 4 Fantásticos, de Mark Waid y Mike Wieringo.

Un saludo y hasta la semana que viene! (eso espero)