ASTONISHING X-MEN: PELIGROSO, de Joss Whedon y John Cassaday

 

Edición U.S.A.: Astonishing X-Men: Dangerous (enero / junio de 2005); Marvel Comics.
Edición España: Astonishing X-Men núms. 7 a 12 (marzo / agosto de 2006) ; Panini Cómics.
Guión: Joss Whedon.
Dibujos y entintado: John Cassaday.
Color: Laura Martin.
Formato: serie mensual de 24 págs.
Precio: 1’70 €.

 

Parece mentira, pero ya ha pasado un año. Doce meses durante los cuales hemos disfrutado de otras tantas entregas de la colección que ha revitalizado la alicaida franquicia mutante. Con un impresionante equipo creativo formado por Joss Whedon y John Cassaday que, por diversas razones, auguraba una ingente cantidad de lectores, la serie se ha caracterizado por recuperar el espíritu de etapas anteriores de La Patrulla-X. Tras El Don, sorprendente primer arco argumental que sirvió como contundente declaración de intenciones de los autores, le llegó el turno a Peligroso, historia que pasaremos a comentar, no sin antes aprovechar la ocasión para repasar brevemente la trayectoria profesional de Whedon y Cassaday:

Joss Whedon (Nueva York, EE.UU.; 1964) pese a crecer en La Gran Manzana, pasó gran parte de su adolescencia en Inglaterra, donde se formó académicamente. Tras finalizar sus estudios universitarios en Wesleyan University (Connecticut), siguió los pasos de su padre y su abuelo, ejerciendo de guionista. Whedon firmó sus primeros guiones para la serie Roseanne, a los que seguirían un par de episodios de la también televisiva serie Parenthood.
En 1992 tuvo lugar un importante hito en su carrera profesional: escribió una historia que posteriormente sería llevada al cine con el título de Buffy, Cazavampiros. La cinta en cuestión, protagonizada por Kristy Swanson, Donald Sutherland y Luke Perry era, siendo tan benévolos como indulgentes, olvidable. Pero quiso el destino que en 1997 se trasladara el concepto a la pequeña pantalla, con Whedon ejerciendo funciones de productor, escritor y, ocasionalmente, director. Como todos sabéis, la producción protagonizada por Sarah Michelle Gellar fue todo un éxito, y se mantuvo en antena durante 7 temporadas hasta alcanzar el indiscutido status de serie de culto.
A Buffy le seguiría el también exitoso spin-off centrado en Angel, personaje interpretado por David Boreanaz, tras el cual su creador centraría sus miras en la ciencia-ficción. De nuevo para la televisión, creó Firefly, que pese a permanecer una sola temporada en antena, fue adaptada al cine en 2005 por el propio Whedon, bajo el título de Serenity.

Ésta no fue su única experiencia en el mundo del cine, pues con anterioridad se había encargado de los guiones de Toy Story (por el que fue nominado al Oscar), Alien: Resurrección, o Titán A.E.

En el mundo del cómic, escribió historias para Tales of Slayers y Fray (ambas centradas en el Buffyverso), y la adaptación al cómic de Serenity, en una mini-serie de 3 números. Su trabajo más destacado es, sin lugar a dudas Astonishing X-Men, con el que ha obtenido multitud de reconocimientos.
Actualmente, además de estar en marcha la segunda temporada de Astonishing X-Men, tiene en mente un nuevo proyecto para Marvel Comics, rodeado de secretismo, así como la adaptación a la gran pantalla de Wonder Woman.

John Cassaday (Texas, EE.UU.; 1971), tras unos inicios titubeantes, ha logrado convencer a crítica y público, recibiendo unánimes elogios. Poseedor de un estilo tremendamente realista a la par que espectacular, no tardó en llamar la atención de las grandes editoriales. Desde entonces, su ascensión profesional ha sido meteórica. Entre su bibliografía destacan: Desperadoes, el crossover X-Men / Alpha Flight, Capitán América, Hellboy: Weird Tales, y el best-seller del que hoy nos ocupamos: Astonishing X-Men.
Pese a su apretada agenda, también ha tenido tiempo para protagonizar su primera incursión en el cómic europeo, ilustrando los guiones Fabien Nury en la colección Yo Soy Legión. Pero no podemos referirnos a Cassaday sin hacer mención a la que en opinión de muchos es su mejor trabajo realizado hasta la fecha: la genial serie Planetary, guionizada por Warren Ellis. Talento en estado puro.

Su buen hacer en Planetary, Yo Soy Legion y Astonishing X-Men le han valido el Premio Eisner 2005 al Mejor Dibujante, compartido con el escocés Frank Quitely.

SINOPSIS: “Todavía impactados por el regreso de Peter, los miembros de La Patrulla-X tendrán que enfrentarse a un mortífero enémigo que conoce a la perfección sus tácticas, estrategias y puntos débiles. ¿De qué modo está relacionado el Profesor Xavier con este temible adversario? La respuesta a esta pregunta acarreará gravísimas e imprevisibles consecuencias”.

Complicado lo tenían Whedon y Cassaday para mantener el nivel autoimpuesto con el primer arco argumental, y es que El Don ofreció brillantes momentos destinados a permanecer en el imaginario colectivo de los sufridos aficionados de La Patrulla-X, que desde hace demasiados años hemos venido padeciendo un incomprensible maltrato por parte de innumerables guionistas que han perpetrado versiones casi aberrantes de nuestros mutantes favoritos. Quién sabe si fruto de la casualidad, o como consecuencia lógica de no formar parte de una industria caracaterizada por su preocupante carencia de tacto e ideas, ha sido necesaria la llegada de un profesional ajeno al medio para recuperar parte de la grandeza perdida. Pero en descargo de quienes no han obtenido resultados tan meritorios, es de justicia aclarar que Whedon no es un guionista al uso: más allá de sus innegables virtudes como escritor, la clave del éxito de Astonishing X-Men radica en que estamos ante un gran aficionado y seguidor de La Patrulla-X, y, si acaso rozando la trampa, no ha dudado a la hora de jugar con la emotividad de los lectores, buscando constantemente su complicidad por medio de la alusión casi permanente a algunos de los más míticos pasajes de la historia mutante, con diferentes grados de sutileza, acierto y oportunidad, aunque manteniendo un nivel medio de calidad más que notable.

Quizás debido a la satisfacción que produjo el primer arco argumental en quien escribe estas líneas, tras finalizar la lectura de Peligroso no he podido evitar una ligerísima sensación de decepción. Enfatizo lo de “ligerísima”, ya que no puedo negar que se trata de un cómic ameno, divertido, y a todas luces recomendable, aunque en mi opinión, no alcanza el nivel de los seis primeros números. Bien es cierto que contiene impresionantes secuencias de acción, diseñadas con un sentido de la espectacularidad envidiable. También ofrece una buena ración de los ágiles diálogos tan característicos del guionista. Y al fin y al cabo, además de detallarse interesantes revelaciones que bien pueden alterar a la siempre ajetreada familia mutante, asistimos a un final de infarto que hace más deseable, si cabe, que esta serie reanude cuanto antes su publicación en España. Pero la gran diferencia respecto a entregas anteriores de la colección radica en el ritmo con el que se desarrolla la trama de este arco argumental. Una trama que a buen seguro habría ganado en agilidad de haberse narrado en dos o tres números, en lugar de los seis que hoy comentamos. Y es que bien sea por la tendencia generalizada en el cómic amercano de condicionar la narración a la posterior recopilación en tomos de la historia, o por haberse contagiado de una cepa menos virulenta de lo habitual de esa grave enfermedad profesional llamada decompressive storytelling , Whedon queda lejos de firmar una historia redonda. Por lo comentado en las líneas precedentes, y por abusar de la libertad que le confiere su cargo para poner en boca de uno de los personajes razonamientos que difícilmente casan con su personalidad. Por mucho que durante los últimos años este personaje haya manifestado en más de una ocasión su lado más oscuro.

Sin embargo, John Cassaday no se deja contagiar por este, repito, ligero bajón de calidad de la colección, justificando una vez más sus estratosféricos y más que merecidos niveles de popularidad. Una vez más, demuestra que estar en posesión de un estilo realista no implica necesariamente que la agilidad narrativa deba verse lastrada. Y ésta es una lección que muchos de sus colegas de profesión deberían haber aprendido hace mucho tiempo. Una vez acostumbrado a la atípica caracterización de los protagonistas llevada a cabo por este texano, sólo queda sentarse cómodamente y dejarse deslumbrar por el talento de uno de los mejores dibujantes del cómic americano contemporáneo, cuyos lápices colorea una vez más (¡y que dure esta colaboración!) la brillante Laura Martin. Una auténtica delicia visual.

Concluyendo, y pese a ser plenamente consciente de que no se trata de una obra perfecta, sigo defendiendo a capa y espada una colección que me ha permitido volver a disfrutar con los mutantes como no lo hacía desde hace demasiados años, y espero y deseo que las prometedoras líneas argumentales insinuadas en Peligroso, sean llevadas a buen término por dos autores a los que si algo les sobra es talento.

Un saludo y hasta la semana que viene! (eso espero)