Músico, poeta, filólogo y filósofo. Friedrich Wilhelm Nietzche fue un hombre polifacético; de eso no hay duda. El alemán es considerado como uno de los pensadores modernos más influyentes de siglo XIX. Mediante la deconstrucción de los conceptos integradores y basándose en el análisis exhaustivo de las actitudes morales, tanto positivas como negativas, hacia la vida, realizó una crítica profunda de la religión, la cultura y la filosofía occidental. Su trabajo afectó al pensamiento posterior. Para muchos, la clave de su discurso eran el estilo y la sutileza de las que hacía gala.
Para Paul Ricoeur fue uno de los tres “maestros de la sospecha”, junto a Karl Marx y Sigmund Freud, así como “fundadores del discurso”. Los tres maestros de la sospecha: Marx, Freud y Nietzsche, aunque desde diferentes presupuestos, desde distintas ópticas, consideraron que la conciencia en su conjunto es una conciencia falsa. Así, según Marx, la conciencia se falsea o se enmascara por intereses económicos; en Freud se consigue por la represión del inconsciente, mientras que en Nietzsche, esto tiene que ver con el resentimiento del débil. Sin embargo, lo que hay que destacar de estos maestros no es ese aspecto destructivo de las ilusiones éticas, políticas o de las percepciones de la conciencia, sino una forma de interpretar el sentido de todo.

Nietzsche fue hijo de un pastor protestante y se dedico a la docencia, siendo profesor adjunto de filología clásica en la Universidad de Basilea cuando aún era muy joven, sólo con 24 años de edad. En esa época de su vida, destacan las figuras de Schopenhauer y de Wagner. Al pensamiento del primero se había dedicado desde 1865 y la música del segundo hacia esperar una reforma universal de la cultura. En 1979 renuncia a su puesto en la universidad por encontrarse mal de salud y se dedica a viajar por Italia, Francia y Suiza. Años más tarde, en 1882, conoce a Lou-Andreas Salomé, personaje clave en la gestación del poema filosófico Así habló Zaratustra, ya que lo creó tras una ruptura con ella, en una época de soledad y crisis personal. En enero de 1889 le ingresan en la clínica de enfermedades nerviosas de Basilea y poco más tarde en el manicomio de Jena. Pasó sus últimos años de vida, doliente de una demencia en constante crecimiento, primero al cuidado de su madre Franziska y más tarde, desde 1897 hasta su muerte, en 1900, después de contraer una neumonía, le cuidaría su hermana Elisabeth Förster-Nietzche.
“Cuando Zaratustra tenía treinta años abandonó su patria y el lago de su patria y marchó a las montañas. Allí gozó de su espíritu y de su soledad y durante diez años no se cansó de hacerlo. Pero al fin su corazón se transformó, – y una mañana, levantándose con la aurora, se colocó delante del sol y le habló así: ‘¡Tú gran astro! ¡Qué sería de tu felicidad si no tuvieras a aquellos a quienes iluminas!’ Durante diez años has venido subiendo hasta mi caverna: sin mí, mi águila y mi serpiente te habrías hartado de tu luz y de este camino […] Así comenzó el ocaso de Zaratustra”. Así comienza el “Prólogo de Zaratustra”, la primera de las partes que componen la conocida obra de Nietzsche que ahora ha sido adaptada al manga.

La editorial Herder ha sido la encargada de publicarlo en nuestro país, bajo el lema, inteligente y comercial a partes iguales, de “el primer manga filosófico en España”. Originalmente fue publicado en Japón por East Press Co., no existiendo un autor como tal, sino todo el equipo de la editorial al completo, que trabajaron juntos en la adaptación literaria y en el dibujo, por ello no aparece ningún autor en la portada, salvo el propio Nietzsche. El editor encargado de la obra, Kosuke Maruo, aseguraba que su intención era “hacer accesible y fácil la lectura de este tipo de obras”. En Japón fue todo un éxito comercial.
“No sabemos qué pensaría Friedrich Nietzsche si viera el título de su obra Así habló Zaratustra impreso en la portada de un manga. Lo que sí sabemos es que son muchos los jóvenes que leen manga y pocos los que se atreven con un libro de filosofía”, argumentan desde Herder. Con esta obra se pretende, entonces, un doble objetivo: utilizar la estética manga para promover el pensamiento filosófico y recrear una historia al uso con la base del texto del filósofo alemán.
Así habló Zaratustra es una de las obras cumbre de la literatura universal (más allá incluso de lo propiamente filosófico). El título largo es Así habló Zaratustra. Un libro para todos y para nadie y fue escrito entre 1883 y 1885. En esta obra se incluyen las principales ideas del filósofo alemán, como “la muerte de Dios”, “el Superhombre”, “la Voluntad de Poder”, o “el concepto del Eterno Retorno”, expresadas de manera poética. Está compuesta por unos relatos y discursos centrados en hechos y reflexiones de Zaratustra, un personaje inspirado en el fundador del Zoroastrismo. Estos episodios pueden leerse de cualquier forma, sin seguir un orden estricto o natural, ya que son más o menos independientes.

El manga no es una adaptación al uso, si no que recoge los elementos más característicos de la obra de Nietzche y los mezcla con datos de su propia biografía y otros elementos extraños, sobrenaturales y fantásticos… El resultado es un producto especial, dinámico, curioso y con mucho encanto. “Lo único que existe es el ‘yo’. El hombre ansía… pensar por sí mismo, ¡Para poder crear un sistema de valores propio y consistente!”, exclama en la portada un joven Zaratustra dibujado con la estética propia del manga. Las máximas de Nietzche se desperdigan, desde la primera página a la última, por todas las viñetas.
En esas páginas se narra la historia de un pastor, su mujer y sus dos hijos. Zaratustra (al que en ocasiones llaman simplemente Zara) y Álex. Los dos niños suelen acompañar a su padre en los trabajos de la Iglesia, predicando y pidiendo donativos, tomando conciencia del lugar que ocupa Dios y la fe en la sociedad de la primera revolución industrial (la historia está ubicada en el siglo XIX). La revelación de que es un niño adoptado y un profundo escepticismo hacen que Zaratustra desafíe la autoridad de su padre y comience a pensar en una cuestión que lo cambiará todo: “¿Dios ha muerto?”. La aparición de una joven misteriosa, Salomé, convertida en una extraña exuberante y típicamente manga, con un traje minúsculo y una especie de capa, terminará de dinamitar la realidad del joven. Todo ello se completa con la aparición de un asesino en serie y un enigmático final, que dota al conjunto de una estructura circular.

El diseño elegido por Herder (que hasta el momento no tenía nada que ver con el manga ni con el cómic) para la edición de esta obra es muy bueno. Predominan los amarillos y los azules claro, en un conjunto sencillo, moderno y llamativo. Además, la editorial hace gala de una buenísima traducción, realizada por Maite Madinabeitia, y de una cuidada maquetación y rotulación. Un trabajo estupendo que muestra lo cuidadosos que son con sus líneas editoriales. Con todo, ésta es una obra que no desentona con el resto de sus publicaciones.
“Estamos orgullosos de nuestra tradición cristiana y de contar con una amplia trayectoria en el mundo editorial publicando libros en español desde hace más de cien años. Pioneros en la reflexión teológica y filosófica, seguimos editando obras de referencia de todos los tiempos a la vez que ofrecemos a nuestros lectores libros que recogen las teorías contemporáneas de las ciencias del hombre. Tradición e innovación se dan la mano para conseguir la excelencia en nuestra labor sin dejar de evolucionar con las nuevas tendencias”, se definen en su página web.
Para promocionar mejor esta obra, desde la editorial han abierto un blog bastante completo, en el que han estado publicando noticias sobre otros mangas que tienen en el punto de mira (como uno sobre Los Miserables, de Víctor Hugo); haciéndose eco de reseñas o artículos escritos en medios de comunicación sobre Así habló Zaratustra, y mostrando algunas imágenes del concurso de “Hay bigotes y bigotes” que lanzaron casi al tiempo que salió este manga al mercado.

Así habló Zaratustra, el manga, tiene como público objetivo a cualquier lector de cualquier edad, y eso es tremendamente positivo, porque este tipo de productos, aunque lejos de la calidad de los originales, son estupendos puntos de partida para acercar a los lectores con las obras, haciendo que se pierda el miedo a textos que, a veces, resultan poco accesibles para ese gran público (tanto adultos como niños). Y si ya se está familiarizado con la obra de Nietzsche, aunque aquí no se enseñe nada nuevo, también se disfrutará de este simpático manga, recordando máximas y observando cómo se ha trasladado la esencia a las viñetas. “La magia del cómic en una historia inspirada en el pensamiento de Nietzche. Lo mejor de la filosofía y del manga, por fin juntos”, reza en la contraportada de esta publicación que es, de nuevo, un buen ejemplo de la importancia y de las posibilidades que hay en el noveno arte, desde cualquier otro ámbito. Un experimento interesante que merece la pena, sin duda.

“Hay tres transformaciones del espíritu de las que os voy a hablar: cómo el espíritu se convierte en camello, después el camello en león y el león, finalmente en niño”. Así habló Zaratustra…
Nos leemos.



ha comentado el 27 julio, 2011 a las 8:51h
yo citare a Homer Simpson: me aburoooooooooooo