RUNAWAYS: CREYENTES, de Brian K. Vaughan y Adrian Alphona

 

Edición U.S.A.: Runaways vol.2 núms. 1 a 6: True Believers (abril / septiembre 2005); Marvel Comics.
Edición España: Runaways núms. 10 a 12 (febrero / abril 2006); Panini Cómics.
Guión: Brian K. Vaughan.
Dibujos: Adrian Alphona.
Entintado: Craig Yeung.
Color: Christina Strain.
Formato: serie regular mensual; 48 págs.
Precio: 2’90 €.

 

Hoy por fin saldaremos una cuenta que teníamos pendiente: comentar Creyentes, último arco argumental publicado en España de Runaways. Lejos queda el mes de julio de 2003, fecha en la que vio la luz el primer ejemplar de este título, pero sigue resultando tremendamente gratificante echar la vista atrás y comprobar cómo Brian K. Vaughan ha convertido lo que en un primer momento se antojaba como una arriesgada propuesta, en una sesión continua de diálogos ocurrentes, sorpresas sutilmente hilvanadas y personajes perfectamente desarrollados. Ingredientes que encajan a la perfección dentro del concepto del entretenimiento comiquero de calidad.

Como ejercicio de pragmatismo, dejaré a un lado la agria polémica suscitada en torno a la abrupta “suspensión” de la colección por estos lares, para centrarnos en los tres números (seis en su edición original) que hoy nos ocupan. Y es que poco o nada nuevo se puede aportar al debate, salvo reiterar el deseo de que se reanude cuanto antes la publicación de una serie que, poco a poco, ha logrado hacerse con un lugar de privilegio en la estantería de muchos aficionados al mundo del cómic. Pero antes de entrar en materia, y como pequeña introducción para quien no haya tenido la oportunidad de acercarse previamente a su obra, comentaremos someramente la trayectoria profesional de Brian K. Vaughan y Adrian Alphona, auténticos responsables del éxito de Runaways.

Pese a estudiar cine en la Universidad de Nueva York, Brian K. Vaughan (Cleveland, EE.UU; 1976), no tardó en orientar su carrera profesional al mundo de los cómics. Su insultante juventud no impide que este brillante guionista posea un extenso currículum, abarcando trabajos de tanta calidad como The Hood, Runaways, Ex Machina, Mística, o Ultimate X-Men, así como colaboraciones en: El Escapista, Titans, Green Lantern, Batman o las miniseries y números unitarios Spiderman / Doctor Octopus: Negative Eposure, Tom Strong ó 9-11. Entre sus proyectos de próxima aparición destaca una miniserie protagonizada por el Dr. Extraño, ilustrada por el dibujante español Marcos Martín.
Además de recibir múltiples nominaciones a algunos de los premios más prestigiosos del mundo del cómic, en los últimos tiempos ha llamado la atención de los grandes estudios de Hollywood, como es el caso de New Line Cinema, productora que ha adquirido los derechos para adaptar a la gran pantalla dos de sus obras más reconocidas: Y, El Último Hombre y Ex Machina. Posiblemente se trata del guionista con más talento del comic mainstream contemporáneo.

Adrian Alphona, pese a llevar poco tiempo en el mundo del cómic profesional, ha llamado la atención de muchos lectores con su estupendo trabajo en Runaways. Licenciado en la Universidad George Brown de Toronto, este canadiense cuenta en su breve bibliografía con títulos como la mencionada Runaways, la adaptación al cómic del videojuego Street Fighter para la editorial Devil’s Due (realizando labores de portadista, e ilustrando una historia corta), y el número 7 de la miniserie Inhumans, de nuevo para Marvel Comics.
Actualmente, continúa dando muestras de su talento en el volumen 2 de la colección que hoy centra nuestra atención, siendo sustituido cuando la ocasión lo requiere por el no menos acertado Takeshi Miyazawa.

SINOPSIS: “Cuando aún están intentando superar la traición de uno de sus miembros, Nico, Gertrude y compañía reciben una inquietante visita directamente desde el futuro. Un personaje que conocen de primera mano les insta a que busquen con carácter de urgencia a Víctor Mancha, joven de misterioso origen que en su madurez se convertirá en una de las mayores amenazas de la humanidad. Al mismo tiempo, un peculiar grupo de jóvenes iniciará la búsqueda de los Fugitivos con la intención de que recapaciten acerca de su comportamiento y dediquen sus vidas a propósitos menos arriesgados que el ejercicio de la vocación superheróica”.

A bombo y platillo. Así anunció la página web oficial de Marvel Comics la primera entrega del volumen 2 de Runaways. La razón puede encontrarse en la estupenda portada (que a su vez ilustra esta reseña) realizada por Jo Chen para la ocasión. Con esta contundente imagen, que dio pié a multitud de especulaciones, pretendía introducirse uno de los puntos argumentales que centraría la atención de la nueva andadura de la colección.

Como asevera el visitante llegado del futuro a los Fugitivos, el padre de Víctor Mancha “…es un villano de vuestra época… el mayor mal… del universo…”. Ante esta situación, nuestros protagonistas se verán en la difícil tesitura de tener que decidir entre detener a tiempo y de forma radical y expeditiva a quien se convertirá en una gran amenaza, o intentar convencer con argumentos racionales al tímido estudiante del Instituto East Angeles de que no siga los pasos de un intimidante progenitor, cuya identidad desconocen. ¿De quién podría tratarse? ¿Magneto, el Dr. Octopus, Kingpin, Craneo Rojo…? ¿…o tal vez el Dr. Muerte? Las posibilidades son infinitas, más aún teniendo en cuenta la interminable galería de villanos de Marvel.

Pero si algo ha demostrado Vaughan durante su corta pero intensa carrera es que rehuye a la obviedad con inusual vehemencia y acierto. De este modo, logra articular una trama que sorprende por lo inesperado de su conclusión, y por la reactivación de la memoria colectiva de los marvelitas con más años de experiencia a sus espaldas, ya que el ejercicio de nostalgia que supone la recuperación de personajes como Phil Urich, Turbo, Rayo Estelar, Darkhawk, Cámara o Ricochet no puede ni debe dejarse pasar por alto. Reunidos como un grupo de terapia de antiguos superhéroes adolescentes, y patrocinados por un benefactor oculto de oscuras intenciones, no tardarán en volver a las andadas como un nuevo supergrupo llamado Excelsior. No se puede negar que el planteamiento es, cuanto menos, original. Pero es que además, Vaughan demuestra su sentido del humor concediéndole su minuto de gloria a Martinete, Excavador, Bola de Trueno, Destructor y Bulldozer, protagonistas de una escena inicial hilarante.

En cuanto a Adrian Alphona, a estas alturas creo que ya está todo dicho, pero aún a riesgo de repetirme, comentaré que en mi opinión es el dibujante perfecto para la colección, retratando a la perfección los caracteres de los protagonistas, y combinando de forma acertada el tono aventurero salpicado con pinceladas humorísticas de la serie (la carga irónica es evidente) con los pasajes más sobrios de la historia.

No me cansaré de reiterarlo: si aún no habéis disfrutado de la lectura de Runaways, cualquier momento es bueno para darle una oportunidad. No os arrepentiréis.

Reseñas de la colección anteriormente publicadas en Zona Negativa:

- Runaways: Orgullo y Alegría.

- Runaways: Erial Adolescente.

- Runaways: Los Buenos Mueren Jóvenes

Un saludo y hasta la semana que viene! (eso espero)