Ahora David ha añadido una muesca más a su polifacético curriculum convirtiéndose en el primer guionista español en debutar en DC Comics, y dicho debut ha tenido lugar en una historia corta de siete páginas publicada la semana pasada en el especial JLA 80-Page Giant 2011, con dibujos de Miguel Munera y colores de Javier Mena.
Aprovechando la ocasión he entrevista a David Macho para que nos de cuatro pinceladas sobre su primer proyecto como guionista:
- La primera pregunta es obligada, ¿Como surgió la oportunidad de escribir una historia corta para este especial de DC Comics?
De la nada, en realidad. Me escribieron un mail diciendo que si quería escribir una historia para el JLA 80-Page Giant 2011, sin decirme de qué iría el argumento, o si tenía que inventármelo yo o sería parte de algún concepto más amplio, etc., y la verdad, me pilló en bolas, porque nunca he escrito un guión y tampoco he mostrado interés en hacerlo, y menos para yanquilandia. De hecho… cuando me lo ofrecieron dije que no un par de veces, hasta que mi mujer, Paloma, me convenció con las sabias palabras “tener un trabajo acreditado en tu vida no te hará daño, niño”, y qué carallo, como siempre, ella tenía razón.
- ¿Podrías darnos cuatro pinceladas de la historia y si pudiste elegir que personajes utilizar en la misma? ¿Por qué motivo elegiste esos personajes?
Básicamente, el especial se centra en que la Liga de la Justicia, o al menos alguno de sus personajes, caen al infierno que Dante Alighieri creó en su obra La Divina Comedia en parejas, como en las historias más clásicas de la Liga original, y cada uno de los guionistas y algún “infiltrao” (no se es guionista por escribir una historia, leches) tuvimos que ocuparnos de escribir una historia localizada en cada uno de los círculos de dicho infierno de Dante. En mi caso, Greed (Avaricia).
Y sí, pude escoger a los dos personajes que quería usar, Fuego y Lobo, como los demás guionistas, pues a todos (al menos que yo sepa, se nos dejó elegir qué personajes queríamos para nuestra historia). Escogí a Fuego y Lobo porque cada uno de ellos me encajaba con un aspecto de lo que quería contar (Para quien no se haya leído la Divina Comedia, en el círculo de la Avaricia están condenados no solo los avariciosos, si no también los derrochadores). Fuego me servía como posible alegoría de la avaricia (ya sea metafórica, económica o literal, desde su pasado como presidenta de Industrias Wayne en Brasil hasta ahora) y Lobo como el derrochador supremo (se carga a todo lo que se mueve, ¿y que mayor derroche que el que implica acabar con toda su raza en un puñetero trabajo de ciencias para el instituto?).
- Ahora que has probado que se siente siendo guionista, ¿te gustaría repetir la experiencia en un futuro? ¿Que es lo que más te ha gustado de esta labor?
Si me lo hubieras preguntado antes de hacerlo, la respuesta habría sido “ni de coña”, “ni jarto vino”, “ni endrogao” o similares. Ahora… no sé qué contestarte, porque ha sido un desafío, y sí, me lo he pasado bien, pero desde luego lo que sí sé es que mi trabajo REAL es otro, y tiene preferencia con respecto a cualquier posible “delirio de grandeza” creativo.
Y hummm, lo que mas me ha gustado, muchas cosas, pero quizá… ser menos serio de lo que suelen ser las historias de superhéroes, o mejor dicho, mezclar géneros más que seguir el canon habitual. Empezar con un drama y acabar con un tono de pura comedia, y que el chiste final viniera del lado más inesperado, intentando ser más juguetón y que los lectores pudieran tener más complicidad con los personajes que lejanía, porque creo que los personajes te gustan si te reflejas en ellos, y no en sus poderes y demás zarandajas, no, si que porque te crees sus momentos de sufrimiento, y los de humor, y sufres y te ríes con ellos…
- El dibujante que se encarga de tu historia es Miguel Munera, uno de tus representados, ¿ha sido petición tuya? ¿Como ha sido trabajar con el ahora como guionista?
Sí, claro que fue cosa mía. Si esto no hubiera beneficiado a alguno de los autores que represento (y que estuviera libre), dudo mucho que lo hubiera hecho (volvemos a lo que decía más arriba), y en este caso hablamos de dos autores, pues no es solo Miguel Munera, que hizo el lápiz y tinta, si no también Javier Mena, que hizo un trabajo que te cagas de bueno con el color.
Y no creas que la manera de trabajar ha sido tan diferente, al menos para mí, que puede que él te diga que no tiene nada que ver, pero básicamente las indicaciones que he ido dando han sido relacionadas con la composición y la narrativa, y ese tipo de cosas ya las hago como agente cuando veo algo raro en bocetos o acabados. La diferencia es que al escribirlo yo, las indicaciones de “este es el tipo de imaginería gráfica para el contexto de esta historia” las recibe de mí y en castellano (aunque el guión, curiosamente, solo lo recibió en inglés), y no de otro, y supongo que con más confianza porque sabe que le partiré las piernas sino… perdón, digoooo, que le escucharé con cariño y paciencia…
La parte buena, ahora fuera bromas, es saber que le he podido decir “Doré, Doré, Doré, piensa en Doré, y… ¿estas ilustraciones que hizo?, Son tu modelo, sigue las que hizo para ilustrar la Divina Comedia, y con eso ya obtuvimos un contexto visual para la historia (ejemplo, en la Divina Comedia no se dice que los “pecadores” estén empujando bolsas de dinero unos contra otros, pero Doré sí lo hizo, lo cual se ve en esta historia, e ídem con el aspecto del dios (o demonio) que vigila a dichos pecadores, etc.). ¿El objetivo? Además de homenajear a una visión clásica de la obra de Dante, intentar fusionarla con la del cómic de superhéroes, y si Dante lo llamó “La Divina Comedia”, ¿por qué no intentar que lo sea…?






ha comentado el 11 abril, 2011 a las 10:54h
Buenísima noticia, a ver si meten la cabeza los españoles en el mundo del guión, aunque sea complicadísimo cuanto menos. De hecho desde Pacheco y Marín no ha habido ningún español a los guiones, no?
Me alegro, de verdad.