Lobezno: Los hombres de Adamántium

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Guión: Jason Aaron
Dibujo: Ron Garney
Color: Jason Keith
Correspondencia Original: Wolverine: Weapon X #1-5
128 páginas – 11€

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Lobezno tiene el honroso honor de ser la única serie de grapa que no compro de Panini, bueno esto es una verdad a medias, y es que me acerco al personaje cuando se encarga de el algún autor que creo que puede aportar algún detalle interesante al personaje, como en su día hizo Chis Claremonten Honor o Peter David en la Joya Gehenna, Larry Hama con la muerte de Mariko o Mark Millar en sus dos etapas al frente del garras. Recientemente un novato Jason Aaron se encargó de una historia corta y otra un poco más extensa en la que Logan se las veia con Mística, el buen sabor de boca que dejó en aquellas historias sumado a su excelente etapa en Ghost Rider o el trabajo con el que nos está dejando a todos boquiabiertos, Scalped, le valieron el nombramiento como guionista regular de la nueva serie de Lobezno, Arma X, serie de la cual Panini acaba de publicar un primer volumen con los primeros cinco números que forman la saga Los hombres de Adamantium.

La premisa de con la que arranca Arma-X no es que sea excesivamente original, alguien se hace con los planos que sirvieron para crear a Lobezno en el proyecto Arma-X y ha vendido estos planos a una empresa, BlackGuard quienes han creado un ejercito de Armas-X con el único fin de vender sus servicios al gobierno para que estos terminen siendo el ejercito de los Estados Unidos. Esto llegará a oídos de Lobezno a través de su ex-colega Maverick haciendo que el viejo Logan salga en busca de los responsables que revivieron el proyecto que aun colma sus pesadillas.

Como os decía, no es un argumento para nada innovador y a pesar de todo deja un muy buen sabor de boca la lectura, y esto se lo tenemos que agradecer al guionista Jason Aaron, quien consigue en esta historia que Lobezno hable como Logan, esto que a priori parece un perogrullo no lo es tanto pues son contados los guionistas que han sabido captar la esencia del personaje, y aun son menos aquellos que tras leer un comic pensabas… si Lobezno existiese realmente se comportaría de esta forma. Y esto es algo que como os decía nos enseña Jason desde la primera aparición de Logan en la que se enfrenta a unos atracadores que tratan de asaltar a las que serán una de las protagonistas de la historia, una joven periodista, Logan se dirige a uno de ellos y le suelta un: “Tío, si valoras tu capacidad de sentarte confortablemente, será mejor que sueltes el arma, porque si tengo que levantarme para ir a quitártela… adivina por donde voy a metértela.” Lo siguiente que vemos es al atracador corriendo como alma que lleva el diablo y agarrandose sus posaderas con claros síntomas de dolor.


Un atracador ha caído… ¿os imaginais cual será el destino del segundo?

Este es solo un ejemplo de lo que os decía, el volumen está plagado de diálogos de este tipo, y no solo hay grandes frases, también grandes escenas que nos hacen ver al Logan que siempre hemos tenido en mente como cuando decide secuestrar a uno de los arma-x para que hable, el ya sabía que este jamás lo haría pues su alma se había perdido, ¿cuales eran los motivos para retenerlo? Tendréis que leer la obra pero ese momento me dejó sencillamente sin habla, aunque para grandes momentos cuando en uno de los enfrentamientos entre Logan y el jefe del escuadrón de Armas-X el cual tiene lugar en la ciudad en mitad de la cruenta pelea ambos se dan cuenta que están delante de están delante un autocar lleno de niños, se miran fijamente y en un momento de fair-play nunca antes visto en el comic paran la pelea momentáneamente para alejarse del autocar, sencillamente magistral ese momento.


Lobezno haciendo frente al escuadrón de Arma-X en la selva Colombiana

La verdad es que el trabajo de Jason es sencillamente espectacular, no llega a la brillantez que viene demostrando en Scalped y a pesar de ello su Lobezno está a años luz del que Marvel ha venido publicando en la última década, pero un buen comic no lo sería tanto sin un buen dibujo y ahí es donde entra Ron Garney, un veterano dibujante quien alcanzó el estrellato junto a Mark Waid en el Capitán América pero que los más veteranos del lugar ya vimos que era un dibujante realmente prometedor en los números que dibujo del Motorista Fantasma o Nighstalker. Con el paso de los años Ron ha ganado en espectacularidad y se ha ganado a base de trabajo un lugar en el panteón de los dibujantes que hacen que una buena historia suba algunos niveles en cuanto a calidad. Por si os lo preguntáis, tras algunos números de fill-in actualmente Ron sigue siendo el dibujante de Weapon-X y de hecho lo vamos a ver dibujando a Deathlock quien hará un cameo por esta serie.

El formato escogido por Panini para publicar el primer arco argumental de esta nueva serie es el de tomo 100% Marvel con un precio de 11€ esto significa pagar un 1,25€ más que si lo hubiésemos publicado en grapa por el contrario ganamos unas cubiertas de mayor calidad, nada que objetar al formato, pues además han tenido el detalle de incluir las muchas cubiertas alternativas que se hicieron del primer número a cargo de autores como: Salvador Larroca, Olivier Coipel, Alan Davis o Adam Kubert. Lo que ya no me gusta tanto es que en vez de continuar la serie su publicación en tomo pasará a integrarse a partir de mes de abril en la serie de grapa de Lobezno, publicándose dos números al mes, esto significa que me tocará volver a comprar Lobezno en grapa de nuevo al menos los meses que se publique Arma-X, eso si, han tenido el detallazo de no aplicar la fórmula two in one publicando el mismo mes Arma-X y Lobezno: Orígenes, al menos el comprador podrá elegir que quiere leer.


El Lobezno de Salvador Larroca, sencillamente espectacular

Resumiendo, este volumen es aconsejable para los seguidores de Lobezno y aun más para aquellos como yo que solo se acercan al personaje cuando protagoniza grandes historias, esta lo es, que no os queja duda y el trabajo de Jason y Ron bien valen los 11€ a buen seguro que nadie quedará defraudado con la historia y con el excelente trato que se le da a los personajes.