Personajes Denostados – Capítulo 10: Omega Men

Personajes Denostados

Ha pasado lo peor. El 2009 se aleja del pensamiento y, sobre todo, del ánimo de todos para dejar paso a un deseado 2010 que, esperamos masivamente, resulte mejor que el año que nos ha abandonado.

Y no es que yo pueda tener demasiada queja del 2009, porque ha sido un año completo. Hace casi doce meses comencé a colaborar con cierta página web dedicada a los cómics: Zona Negativa. Se editaron dos de mis obras, Diario de un Cazador – Linaje y, más recientemente, El Vuelo del Cisne, habiendo alcanzado ya Diario la segunda edición, todo un hito para un autor novel. Por tanto, como decía, haciendo balance, echando la vista atrás e ignorando la crisis económica mundial y el desastroso problema del paro –que me afectó directamente– y el hundimiento de la Pequeña y Mediana Empresa de nuestro país –he aquí la razón por la que me afectó directamente–, no me puedo quejar.

Por supuesto, como buenos optimistas que somos, no podemos dejar de pensar que el 2010 será mejor. En ello tenemos puestas nuestras ilusiones.

Y todo esto sólo para presentar el nuevo Personajes Denostados, primero del año que nos ocupa.

Llevaba retraso, lo sé, pero mi agenda es más apretada últimamente que el corsé de la señorita Ofelia, así que tendréis que saber perdonarme.

Para refrescaros la memoria, decir que en las últimas votaciones se produjo un empate, así que repetimos listado con el fin de obtener ganador. Y lo conseguimos.

Por tanto, me enorgullece presentar el capítulo diez de nuestra particular enciclopedia de los personajes olvidados. Con todos vosotros: Los Omega Men.

Comentario

Capítulo 10: Omega Men

Corría el año 1981 cuando, casi estrenada la década, un par de individuos tuvo la genial idea de crear un grupo de superhéroes atípico en las páginas de la serie de Green Lantern. Para ser más concreto, en su número 141. Así, de la mano de Marv Wolfman y Joe Staton, nacían los Omega Men, un grupo de héroes con raíces cósmicas.

No en vano, los Hombres Omega provenían del Sistema Estelar de Vega, formado por veinticinco planetas habitables que padecían bajo el yugo de los habitantes de la Ciudadela, una fiera raza de guerreros clonados a partir del vástago primogénito –y semidiós por demás– de la divinidad X’Hal –esa misma que tanto solía mencionar Starfire de los Nuevos Titanes, sí. Y es que la princesa dorada es oriunda de Tamarán que también estaba situado en Vega–.

Los miembros fundadores de este grupo eran los siguientes:

Comentario

Primus – de Euphorix, poseía habilidades telepáticas y telekinéticas.

Kalista – esposa de Primus, hechicera del planeta Euphorix.

Tigorr-Taghurrhu – del planeta Karna, felino capaz de revertir a un estado primitivo y último de su especie.

Broot – con superfuerza e invulnerabilidad, nacido en una sociedad pacifista del planeta Changralyn. Era rechazado por su sociedad precisamente por recurrir a la violencia.

Nimbus – fantasma desencarnado de los guerreros Branx y custodio del planeta Kuraq.

Harpía y Demonia – hermanas prodecentes del planeta Aelo, mutadas ambas por los oscuros experimentos de los Psiones.

Felicity – última hembra de la especie de Tigorr.

Doc – forma bio-orgánica del planeta Aelo. Ejercía como médico.

Shlagen – mecánico de grupo, del planeta Slagg.

¿Y cuál podía ser la premisa para que tan variopinto equipo de alienígenas se reunieran? La rebelión contra los poderosos habitantes de la Ciudadela, claro está, y su gobierno de zarpa de acero que atenazaba el sistema vegano. Y es que, no hay nada mejor que una dictadura alienígena para crear una caterva de héroes, como ha demostrado la historia de la ficción durante varias generaciones. La opresión, la falta de libertad y el dominio militar y político de los diferentes mundos son excusa más que justificada para que muchos campeones alcen sus voces, sus armas y su voluntad al unísono, dispuestos incluso a arriesgar sus vidas para terminar con el terror que sojuzga a miles de millones de seres vivos.

Antes de que llegaran las Crisis en las Tierras Infinitas, el grupo utilizaba como base el planeta Kuraq, siendo la mayor fuerza pacificadora del sector, dado que los Green Lanterns no podían operar en Vega, debido a un antiguo acuerdo que los Psiones, cruel raza de científicos reptilianos, firmaron con los Guardianes de la Galaxia.

Desde sus comienzos, con apariciones en series como la mencionada Green Lantern, Action Comics o Los Nuevos Titanes –que también guionizaba Wolfman por aquél entonces–, han supuesto una gran influencia en la cosmogonía deceera, pues los diferentes planetas del Sistema Vega llevan muchos años dando juego, así como los Gordanianos, los mismos Psiones y la Ciudadela, sólo por citar algunos pocos ejemplos de la riqueza que aportó Omega Men a DC Cómics.

Y llegó el momento esperado por todo personaje o personajes de ficción. Ese en que se les concede cabecera propia. Los Omega Men no fueron una excepción. Gracias a la labor de Wolfman en Action Comics y en Los Nuevos Titanes, así como a los esfuerzos realizados por Todd Klein en Green Lantern, nuestros rebeldes no tardarían demasiado en hacerse con su propia colección, máximo exponente de la space opera por parte del Universo DC de la época, con permiso de la Legión de Superhéroes.


Cubiertas de la serie

En abril de 1983 salió a la venta en EEUU el primer número de Omega Men, con guiones de Roger Slifer, dibujos de Keith Giffen y editado por el propio Marv Wolfman. Así durante treinta y ocho números y dos anuales que abarcarían hasta mayo de 1986 en los que se sucedieron en las tareas artísticas autores como los escritores Doug Moench y Todd Klein, dibujantes como Tod Smith, Shawn McManus y Alex Nino o entintadores como Mike DeCarlo, Jim McDermott y Grez Theakston.

Además de vivir apasionantes aventuras, la serie profundizó en la mitología estelar de la Distinguida Competencia, descubriéndonos amenazas como los Breathers o mostrándonos la versión pre-Crisis en las Tierras Infinitas de Lobo, personaje que ganaría después una enorme popularidad. Pues fijaos, nació en Omega Men. Incluso experimentaron un cruce con la colección de Los Nuevos Titanes, que vivieron su aventura cósmica por antonomasia junto a los Omega Men en una saga mítica que muy pocos aficionados podrán olvidar.


Más cubiertas de la serie (sí, sí… ahí está el primitivo Lobo)


Sí, ese también es Lobo… sin palabras, ¿verdad?

Dada la individualidad de la serie respecto a los demás títulos DC con los que experimentaron pocos cruces, Omega Men se convirtió en una de esas obras que tanto me gustan en las que los personajes evolucionaban casi de manera constante y donde, además, la muerte de los protagonistas no solamente era posible, sino algo habitual. Hay toda una lista de bajas que no publicaré para no estropear la sorpresa a aquellos lectores en potencia que quieran acercarse a la colección.

Con el paso de los años y la derrota de la Ciudadela nacieron otra clase de amenazas, como fue Imperiex o el Destructor de Soles, entre muchos otros. Y es que, aunque parezca lo contrario, además de todos los artistas que hemos citado con anterioridad, por esta serie pasaron nombres de la talla de Dave Gibbons, Doug Moench o, atención, atención, Alan Moore.


El cruce con los Nuevos Titanes… todo un momento histórico

Con el cierre de la colección, los Omega Men regresaron al limbo de los personajes olvidados e injustamente infravalorados. Tras la Crisis, se dejarían ver en el transcurso de Invasión, realizarían algún cameo en Los Nuevos Titanes o en Darkstars. Más tarde también contarían con alguna aparición en Starman o en la remozada Titanes, justo antes de participar en una miniserie que supondría el regreso de cierto héroe añorado por muchos de nosotros Adam Strange: Planet Heist previo a la Guerra entre Rann y Thanagar en la que también aparecerían nuestros héroes. Los vimos brevemente en Crisis Infinita y también en La Guerra Sagrada de Rann-Thanagar durante el 2008. Pero antes de esto, en el año 2006, contaron con una miniserie de seis episodios protagonizada por algunos de sus miembros, imagino que lo que podemos considerar como la formación actual del equipo: Tigorr, Doc II, Elu, Broot y Ryand’r –hermano de Kory–, guionizada por Andersen Gabrych y dibujada por Henry Flint.


Los Omega Men modernizados para nuestros días

Tras estas actuaciones, regresaron al cajón de los personajes condenados al ostracismo, esperando su próxima oportunidad de hacerse notar.

Para mí, los Omega Men vienen a ser como los Guardianes de la Galaxia de Marvel, sólo que sin el aliciente futurista. Entre sus filas podemos encontrar grandes personajes que merecen un huequecito en el enorme Universo de DC y, sin duda alguna, mayor protagonismo. Aquellos que siguieran la serie original habrán tenido oportunidad de disfrutar junto a estos rebeldes de multitud de aventuras, heroísmo sin par y momentos inolvidables. Todo esto es digno de agradecer.

En España, la editorial Zinco les concedió también cabecera propia, aunque no llegó a reunir todos los ejemplares americanos. Todavía guardo en mi comiteca algún número de la misma. Cuando contemplo en sus páginas las aventuras del entrañable Tigorr, el bonachón Broot o la sibilina Demonia, parece como si no hubieran pasado los años y todavía fuera aquél chaval que compraba cómics en el quiosco más alejado de su casa –porque en los que tenía cerca no había material– que pudiera encontrar. Quizá es que todavía lo soy de alguna manera. Lo que es seguro es que los Omega Men tenían esa magia añeja que sólo tienen los cómics de hace unas décadas. Si no tuvisteis oportunidad de leerlos entonces, rebuscad por ahí, porque aunque inocentes para los tiempos que corren, sus aventuras merecen la pena.

Por tanto, vaya para ellos nuestro más sentido homenaje desde Zona Negativa mientras esperamos a verlos regresar triunfantes en algún momento del futuro más próximo… aunque sea como insignes secundarios en otro conflicto cósmico de la DC.

Curiosidades

Rebuscando en la red de redes para localizar imágenes de Omega Men que llevarme a la boca –como si dijéramos–, me he topado con un artículo que el amigo Sergio Robla realizó hablando, precisamente, de la miniserie que antes mencionaba. Como el artículo es muy interesante y todo queda en casa, aquí os dejo el enlace por si os sirve para exacerbar vuestra curiosidad:

Artículo de Sergio Robla sobre la miniserie de Omega Men (2006).

También incluyo un enlace a una web que recoge las treinta y ocho portadas de la serie regular, más las cubiertas de los dos anuales:

Cubiertas de Omega Men en Comicrelated.

Fin de las curiosidades

Comentario
Dibujo promocional de nuestro querido Pasqual Ferry

Por mi parte, de momento, nada más. Os deseo una feliz noche de Reyes y que Sus Majestades de Oriente os obsequien con todo lo que, a buen seguro, merecéis.

Sed moderadamente felices.

Desde los restos deshabitados del planeta Kuraq, informó Iván para Zona Negativa –minino, minino… ¡puñetas, Tigorr! ¡Qué mal genio tienes!–