Thunderbolts: ¿existe vida después de Osborn?

Thunderbolts – Senda hacia el futuro

El número 17 de Thunderbolts fue el último de la serie en aparecer en España antes de tomarse unas cortas vacaciones de un mes. ¿Por qué? Sencillo. Era un receso necesario para cuadrar fechas de edición y no desvelar detalles por anticipado de las consecuencias del macro-evento Marvel de este año: Invasión Secreta. Ahora que ésta ha finalizado, Thunderbolts regresa abordando una nueva etapa que convertirá la cabecera en piedra angular del nuevo status quo del Universo Marvel. Las cosas van a cambiar, vaya si van a cambiar, y nosotros tendremos la oportunidad de presenciarlo en primera fila.


La Invasión Secreta ha terminado en todo su terrible esplendor y nos ha entregado un mundo huérfano de héroes. Los Poderosos Vengadores han perdido su crédito ante la opinión pública. Los Nuevos Vengadores son fugitivos desde la conclusión de la Guerra Civil y Los 4 Fantásticos no han parecido tampoco especialmente eficaces a la hora de combatir las recientes amenazas. Contra todo pronóstico, otro grupo de héroes se situó ante las cámaras salvando el día. Estos no fueron otros sino nuestros singulares Thunderbolts, guiados por la férrea mano de Norman Osborn, antiguo némesis de Spider-man bajo la máscara del Duende Verde original. Casualmente, una circunstancia que podría retrotraernos hasta los orígenes del equipo, cuando Los Héroes más Poderosos de la Tierra y la Primera Familia parecían sacrificar sus vidas para librar el planeta de la terrible amenaza del villano Onslaught. Fue precisamente en ese momento que los Thunderbolts surgieron de la nada para traer esperanza a la gente y alzarse como el indiscutible nuevo supergrupo del Universo Marvel. Al final de su primer número descubriríamos que los héroes no eran más que lobos con la proverbial piel de cordero. Bajo la apariencia de aquellas nuevas identidades, se ocultaban en realidad algunos de los antiguos Amos del Mal. La trama estaba servida.

Tras muchas vueltas y cambios de dirección, reconocidos ya como villanos que trabajaban para el gobierno al estilo de la antigua Fuerza de la Libertad, los Thunderbolts reaparecían bajo la custodia de Norman Osborn, un hombre que parecía estar rehaciéndose a sí mismo. Las premisas eran claras. Únete a los Thunderbolts, expía tus culpas, sirve a tu país y a esas personas cuya seguridad amenazaste en el pasado, purga tus pecados y sigue con tu vida… si sobrevives, claro está. Pero no sólo han sobrevivido, sino que se han fraguado una reputación gracias a la capacidad intrínseca de su líder, Osborn, para adelantarse –y aprovecharse– de los acontecimientos. La Guerra Civil superheroica enfrentó a héroes contra héroes y el bueno de Norman supo beneficiarse de la coyuntura para elevar a los Thunderbolts hasta la posición de baza segura con la que el gobierno de los EEUU podía contar.

Su siguiente movimiento, como si de una gigantesca partida de ajedrez se tratara, pasaba por utilizar al equipo como cabeza visible de la defensa de la Tierra contra los invasores skrull. Ahora, gracias a esta maniobra, gozan de una popularidad nunca antes alcanzada y están preparados para dar su siguiente paso en la escalada del poder. ¿O quizá no? Norman Osborn tiene planes para ellos, como no podía ser de otra manera. La consecución de sus más locos sueños está a punto de cumplirse y los Thunderbolts estarán ahí para participar de ellos.


Antes de comenzar esta nueva etapa, se impone limpiar un poco la casa. Darle un lavado de cara para poder acometer el futuro sin dejar retazos del pasado atrás. Y ahí es donde entran los dos futuros números que aparececieron en agosto y septiembre, el 18 y 19 respectivamente, de la mano de Panini. Estos ejemplares han servido como período de transición antes de que Thunderbolts cambiara para siempre. Y no es la clásica frase de marketing. En este caso es cierto.



Andy Diggle desembarca en la cabecera de Los más Buscados de Marvel para devolverlos a la gloria… eso sí, como parte de los planes que Norman Osborn tiene para su Reinado Oscuro.

Nueva formación, nuevos personajes, nuevo escenario, nuevo equipo creativo y nuevas misiones para esta singular agrupación que será más letal que nunca. Si tenemos en cuenta que en su última alineación contó con Bullseye, esto es decir mucho.

En el apartado artístico también hay cambios. Por los lápices de la serie pasarán dibujantes como Roberto de la Torre, al que seguirá Bong Dazo que, a su vez, cederá el testigo a Miguel Sepúlveda. Excelentes tres primeras espadas que nos irán descubriendo la nueva formación y conseguirán adornar con su arte los excelentes guiones de Diggle.

Todos ellos realizarán su particular retrato de esta nueva encarnación del equipo, encabezada por la recién estrenada líder de campo: Yelena Belova, más conocida como la segunda Viuda Negra. Junto a la letal espía, encontraremos a personajes como el nuevo Hombre Hormiga (Eric O’Grady), Fantasma (antiguo enemigo de Iron Man), el Ajusticiador (enemigo de Spider-Man), Paladín (mercenario que trabaja para el mejor postor) o Mr. X (enemigo de Lobezno).

Es decir, que estos nuevos Thunderbolts continúan manteniendo la tradición de sus predecesores y sus filas están plagadas de villanos. Villanos que, además, en esta ocasión resultan bastante misteriosos en su mayor parte. Lo que no sabemos exactamente es si aquí tendrán la intención de redimirse o se limitarán a realizar el trabajo sucio de Norman Osborn… siempre amparados en el secretismo y la sombra, claro está.

Tramas de espionaje, objetivos inesperados a los que dar caza, cameos del Presidente de los Estados Unidos y muchos tintes de serie negra formarán parte de la esencia de Thunderbolts en los próximos meses.

¿De verdad vas dejar que te lo cuenten?


Lo que está por venir, dentro de un mesecillo de nada

Desde la Casa Blanca, informó Iván para Zona Negativa.