Entrevista a Jill Thompson

Durante la celebración del 35º Salón del Cómic de Barcelona, Zona Negativa tuvo el placer de entrevistar brevemente a esta gran autora del cóic americano.

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En el recién pasado 35º Salón del Cómic de Barcelona Zona Negativa pudo entrevistar, gracias a ECC, a una de las autoras más importantes del cómic norteamericano, Jill Thompson. Dispusimos de muy poco tiempo para poder conversar, tan solo 30 minutos, por lo que se quedaron muchas preguntas sin formular. Aun así, creemos que esos treinta minutos permiten dar unas pinceladas muy interesantes sobre la su carrera y la última obra que se ha publicado en España de la mano de ECC, Wonder Woman: La Verdadera Amazona.

Jill Thompson nació en 1966 y pronto demostró interés por las artes gráficas, formándose en la Academia Americana de Arte de Chicago, en la que actualmente imparte clases, graduándose en 1987 en ilustración y acuarela. Ese mismo año empezó ya a trabajar en Comico en la serie Elementals durante ocho números no consecutivos, al tiempo que se encargaba de la serie Fathom en la misma editorial.

Tras estos primeros pasos salta a DC donde empieza a trabajar en la serie de Wonder Woman (1990-1992) hasta que da el salto a Vertigo y a su serie estrella, Sandman, donde ilustraría los números 40 al 49. Acabada su colaboración en 1993, comienza a trabajar, sin dejar Vertigo, en la serie de Orquídea Negra, colección puesta en marcha tras la revisión del personaje realizada por Neil Gaiman, en la que un desconocido David Foreman intentaría emular el tono adoptado por Gaiman en su miniserie y dar continuidad a un personaje que hasta entonces había estado perdido en el limbo del Universo DC. Thompson se encarga de los primeros seis números (1993), para dejar la serie y recalar en Los Invisibles (1995) de Grant Morrison, encargándose de la realización de una docena de números.

Tras estos trabajos para DC, Thompson emprende en 1997 un proyecto muy personal en el que toma el control total de la obra, escribiendo los guiones e ilustrándolo, Scary Godmother, titulado en España Bruja Madrina. Una serie de relatos a mitad de camino entre el cuento y cómic, donde Thompson vuelca todo su talento tanto para la ilustración y el coloreado, como en el guion, logrando una historia perfectamente válida para niños, como para adultos.

Pero las inquietudes de Jill Thompson van mucho más lejos que los comics. Ella también ha estudiado comedia improvisada en Chicago, jardinería y ha ejercido de modelo para varios personajes de muchas obras en las que colaboró. Alex Ross o P. Craig Russell son algunos de los dibujantes que han usado sus rasgos para inspirarse a la hora de diseñar un personaje.

Jill Thompson tiene siete premios Eisner y otras tantas nominaciones. En 2015 ocupó el cuarto puesto en la encuesta de Top 50 Female Comic Book Artists.
Y sin más dilación esto es lo que nos contó Jill Thompson.

ZN: Buenos días.

JT: Buenos días.

ZN: ¿Sabes español?

JT: Un poco. Yo estudié español por cuatro años, pero español de Argentina.

ZN: Ah sí, conoces a Eduardo Risso.

JT: ¡Sí! ¡Y después de esa convención, Crash, Bang, Boom!, en 2015, me di cuenta de que había ido a España, había ido a México, a Sudamérica, he vivido en un país donde la mayoría de vecinos hablaba español… Yo di francés en el instituto y debería aprender el idioma, ya que no dejo de interactuar con gente que habla español. Pero cuando estuve allí, claro, los argentinos me decían que debería estudiar el auténtico español.

ZN: El español de España.

JT: ¡Pero no lo es! La Bruja Madrina fue traducida al español aquí, por Norma, y en Mexico importaron muchas copias cuando estaba yo en la convención, y el español que los mexicanos se encontraron en aquellos tomos fue como “Esto no es español”, porque muchas de vuestras palabras son diferentes, “no podemos leer eso, ¿Qué quieres decir? ¿”Español”?” Así que… estoy aprendiendo, pero aparentemente sólo soy capaz de entender algunas cosas, habláis demasiado deprisa para mi cerebro de mono para intentar traducir algo. Manejo un vocabulario muy limitado ahora mismo.

ZN: Eso es cierto, pero tus palabras son muy difíciles de traducir.

JT: En general creo, mirando atrás, que es difícil de traducir, porque hablo en slang, y me invento palabras.

ZN: Supongo que en España se hizo una traducción/adaptación y en México o Argentina pensarían que era algo incomprensible.

JT: Necesitan lo mismo. Intenta conocer a gente en cada país ahora. Mi meta al crear mis historias, especialmente con Scary Godmother… Quiero tener copias de rotulación digitales, y seremos capaces de enviar los archivos a cualquier sitio donde trabajemos para que sean impresas. No será necesario imprimirlos antes de traducirlos, sino que los podremos imprimir ya traducidos, el mismo día podrían salir con una traducción adecuada. La traducción sería realizada antes de la publicación. Yo haría la mía y se la enviaría al rotulador. Francia tendría la suya, España la suya, México tendría la suya… Y entonces podría decir que se publicase en septiembre, no como ahora que hay que esperar hasta que esté traducido. Creo que ahora es fácil, en digital, y podría hacerse. No deberías tener que esperar para leer el nuevo trabajo de Jim Lee porque haya que esperar a que esté traducido, lo podrías tener publicado el mismo día.

ZN: Empecemos con la entrevista propiamente. ¿Qué te impulsa a estudiar arte e ilustración en primera instancia?

JT: La razón que me condujo a estudiar arte e ilustración fue el hecho de que yo quería dibujar cómics desde que era muy pequeña. Empecé a ir a convenciones cuando era muy joven, trece años… Era la única chica allí. Mi padre me dejaba en una habitación con un puñado de señores mayores, a él le parecía bien, y yo conocí a algunos artistas que me animaron a ir a la escuela de arte. Cuando yo les explicaba lo que quería hacer ellos me decían “deberías recibir auténtico entrenamiento y después aplicar todo lo que aprendas a los cómics”. Parece que fue ayer.

ZN: Entonces de niña ya leías cómics… ¿Qué cómics leías?

JT: Mi evolución de intereses empezó con Peanuts, Snoopy en los periódicos, entonces Archie Comics, después Marvel Comics, después todos los cómics. Era cuestión de descubrirlos.

ZN: Otros dibujantes hacen evolucionar su estilo hacia algún género en el que están interesados, desde que empiezan a dibujar en el instituto hasta que lo hacen profesionalmente, como Mike Mignola en el género de terror, o Eduardo Risso en el género negro. ¿Hacia dónde querías ir tú?

JT: Siempre te sientes influenciada por la obra de otros. Cuando empecé a leer cómics de superhéroes mis dibujantes favoritos eran John Buscema y John Byrne. Puedes verles en cualquiera de mis obras. Entonces descubrí a P. Craig Russell, y a Steve Rude en Nexus, Paul Smith que marcaron mi estilo.
Al final mi meta era llegar a dibujar mis propias historias y cada historia exige un estilo de dibujo que surge de cada una de ellas.

ZN: ¿Cómo llegó la oportunidad de trabajar en Wonder Woman?

JL: Sí, mi primer trabajo en DC Comics fue Wonder Woman y llegó de manera puramente accidental. Soy de Chicago, pero viví un tiempo en Ohio y volviendo de una convención, Evan Dorkin y Robie Bush, cenando comentaron si estaba ocupada y me dijeron que Karen Berger estaba buscando nuevos dibujantes y que le enviara unas páginas. Así lo hice y de esta forma tan casual empecé a trabajar en Wonder Woman y a partir de aquí todo fue rodado.

ZN: Crees que tu oportunidad en Vertigo, con Karen Berger, sirvió para abrir puertas en un medio que se caracterizaba por tener muy poca presencia femenina.

JL: Sí, fue mi gran valedora. Tener mis páginas en las oficinas, cuando Neil Gaiman pasaba por ahí sirvió para dar el salto a Sandman. Mi trabajo ya hablaba por sí solo, pero estar ahí, gozar de esa oportunidad, fue determinante.

Uno de los trabajos más personales de Jill Thompson.

ZN: Saltamos a tus trabajos más personales, concretamente Scary Godmother (La Bruja Madrina) en los que se ve un cambio de estilo muy importante. ¿Este cambio de estilo responde a una decisión consciente o más a una necesidad orgánica marcada por el tipo de obra?

JL: Surgió de forma casual. Simplemente sabía que quería hacer esta historia, no planeé un cambio de estilo propiamente dicho, sino reflejar lo que tenía en la cabeza. No practico mucho antes de ponerme a dibujar ya que cada historia me dicta el estilo y simplemente surge en función de lo que quiero contar.

ZN: Tu último trabajo en DC es una novela gráfica en solitario con Wonder Woman. Se ve que tu intención es humanizarlo, dando un giro al endiosamiento que está sufriendo el personaje en la actualidad. ¿De dónde surge la realización de este trabajo y por qué este enfoque tan diferente?

JL: Wonder Woman me aburre. Me aburre por ser demasiado perfecta. Lo tiene todo. Me sentía celosa de ello y todo el mundo me decía, cuando trabaja en la colección que debía mostrarla siempre magnífica. Yo cuando empecé a leer comics me costaba enormemente sentirme identificada con la imagen de Wonder Woman. Me sentía mucho más identificada con Spiderman, Kitty Pryde… les gusta la ciencia, son tímidos, son imperfectos y me veía reflejada en ellos. Sabía de la existencia de Superman y Batman, pero me sentía más identificada con Marvel, algo que tiene gracia ya que apenas he trabajado en Marvel.

No odio al personaje de Wonder Woman, que quede claro. Risas.

Me pidieron que analizara el personaje, lo que me gustaba de Wonder Woman y lo que no me gustaba. Enseguida me di cuenta de que había que reflexionar sobre la existencia de las amazonas en la Isla de Themyscira, si siempre habían estado ahí o habían luchado por poseer la isla. Wonder Woman crece en esa sociedad de mujeres en la que es la princesa y tiene un montón de “tías y abuelas” que le consienten todo, que la miman sin marcar límites. En la mitología griega hay tragedia y comedia, pero en Wonder Woman no hay tragedia, todo es perfecto, no tiene kriptonita que pueda debilitarla como a Superman. Ella no tiene debilidades.

La infancia de Wonder Woman

ZN: Mi hija ha quedado muy sorprendida de que WW haya cometido un error. La perfección de WW se filtra pronto en al lector y leer una historia justamente de lo contrario es impactante.

JL: ¿Le molestó?

ZN: No, en absoluto. Lo entendió con mucha naturalidad y creo que ahora ve al personaje mucho más cercano a ella. Muchas gracias por tu tiempo, ha sido un placer poder conversar contigo.

JL: Muchas gracias a vosotros.

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Mi primer coqueteo serio con los comics puede datarse en el año 1988, en Zaragoza, concretamente en el recreo del colegio, mirando el primer número de la serie Millenium de DC. Aquello lo cambió todo. Quería tener el segundo número y el tercero... y como dice el dicho: el resto es historia. 5000 comics después y toda una vida entre viñetas seguimos a pie del cañón.
...nació en 1976 en Tarragona, pero quedó atrapado en el Muro de la Fuente tras la lectura de Crisis en Tierras Infinitas y quedar subyugado por las historias en general. Se las apañó para aprender algo de psicología y algo de informática, y en 2005 fue rescatado por Zona Negativa, para la que analizó hasta los más pequeños detalles del Universo DC. Fanático de los cómics minoritarios, extraños o de lectura compleja, actualmente le encontraréis por las esquinas de ZN opinando sobre cómics de DC.

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2 Comentarios en "Entrevista a Jill Thompson"

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billyboy

Me a resultado graciosa la entrevista pues con la artista pues a trabajado casi siempre para DC y casi le a faltado decir que desprecia a esta y a todos sus personajes y que viva Marvel XXXXD.

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